martes, 15 de marzo de 2011

Sweet November.

Me he enamorado de ti. Y creo que el mundo es un poco menos malo porque existes. Siento que quiero pasar contigo, compartir el resto de mi vida, y todo eso. Las palpitaciones, los nervios, el sufrimiento, la felicidad, y el miedo... Quiero, deseo acariciarte todas las horas y quiero cuidar de ti y... Estoy enamorado, clásicamente enamorado.



http://www.youtube.com/watch?v=7wfYIMyS_dI

domingo, 13 de marzo de 2011

Eres mi vida.

Hoy me siento tan grande por tenerte a mi lado. Me regalas la vida, que sin tí yo no valgo. Tienes ese silencio y esos ojos tan magos del hermano pequeño al que quiero y extraño. 

Te quiero gordo!

sábado, 26 de febrero de 2011

Nada más empezar la partida he perdido las ganas.

Esta noche la luna se esconde y se viste de gris.
http://www.youtube.com/watch?v=58YmIyjUeeI
Esta noche no quiere "te quieros" ni quiere regar con reproches su huerta.
A esta noche le pueden los celos, esta noche se queda a dos velas.

jueves, 24 de febrero de 2011

viernes, 18 de febrero de 2011

El Club de los Corazones Solitarios.

Y entonces, sucedió.
Allí estaba.
Más alto.
Más mayor.
Ya no sólo guapo, sino sexy.
Y era mío.
Quería estar conmigo. Y yo, con él. Parecía así de simple.
Al poco tiempo, estábamos juntos. Por fin, juntos de verdad.
Sólo que no fue el cuento de hadas que yo había esperado.
Porque los chicos cambian.
Mienten.
Te pisotean el corazón.
A fuerza de desengaños, descubrí que ni los cuentos de hadas ni el amor verdadero existen.
Que el chico perfecto no existe.



lunes, 14 de febrero de 2011

Ho voglia di te.

Nos reímos. Y seguimos riéndonos así. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos. Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco lo mismo...

Fecha de caducidad.

Por muchas noches en blanco que dedique una a pensar en su biografía sentimental, la verdad, es que encontrará pocas soluciones. Podrá parchear tal o cual relación, pero al final, volverá a pasar lo de siempre, que en un momento dado saltará en pedazos, como tantas otras veces. Porque uno es como es y no es fácil dejar de serlo para querer a alguien, es casi un combate perdido de antemano. Así que lo mejor que nos podría pasar es que las relaciones sentimentales vinieran con fecha de caducidad como los yogures, así sabríamos de antemano cuál es la fecha del final, y no perderíamos el tiempo en inseguridades, sospechas, ni discusiones. Nos dedicaríamos a disfrutar cada momento hasta la última décima de segundo. Aunque, si lo piensas, lo bueno de no tener fecha de caducidad, es que nos permite seguir soñando con que esta vez sí, ese yogur pueda conservarse para siempre.